Algunas precauciones al viajar

t-traveltips-enhd-ar1La seguridad, especialmente cuando una persona se encuentra en un entorno poco familiar o desconocido, es fundamental para poder disfrutar de un viaje. Tomar una buena decisión puede cambiar un viaje de una experiencia desagradable, que afecte viajes futuros, a una grata experiencia y un recuerdo bello e inolvidable.

Las nuevas tecnologías suelen permitir compartir el día a día de la vida de una persona en las redes sociales. Sin embargo, es preferible no hacer de conocimiento público cierta información relacionada con los viajes, especialmente durante el viaje, como la residencia, condición de la residencia, por ejemplo, si se ha dejado sola o con poca vigilancia, cuánto tiempo se pretende estar fuera de ella, llegando incluso a información sobre el lugar de hospedaje, pues nunca se sabe quién obtendrá esta información y con qué propósito. Otra precaución con la tecnología es tener respaldos de lo más importante como los discos duros o memorias con fotografías y videos, en caso de robo o pérdida.

Es importante cuidarse de los carteristas, especialmente en ciudades muy pobladas, y al caminar entre grandes masas de gente. Lo mejor es ocultar los objetos valiosos, como dinero, joyas o el pasaporte, bajo la ropa o en compartimentos secretos, como bolsillos ocultos. Una precaución que puede ayudar mucho es conocer los alrededores del lugar de hospedaje. Si se trata de un hotel, que preferentemente se tenga un buen sistema de vigilancia. Aunque a veces la simple presencia de una cámara de vigilancia es suficiente para reducir los niveles de criminalidad, resulta mucho mejor que estas funcionen.

Al viajar, también deben tenerse ciertas precauciones para la residencia que se deja, especialmente si estará desocupada durante el tiempo del viaje. Entre los más importantes, además de asegurar bien las puertas y ventanas, y apagar los aparatos eléctricos, está el dejar las cuentas pagadas con anticipación, conseguir a un encargado del cuidado de las mascotas, el jardín y las plantas, en caso de tenerlas, o hasta arreglar con a un amigo el cuidado de la casa, especialmente si ésta no tiene sistemas de encendido y apagado automático de las luces.